Estos años son suficientes para extrañarte, estos son los años que no te has resignado a volver.
Pero que años más torpes que aun me hacen llorar, me hacen ahogar el corazón. Los años son la ruta por la que vamos dejando nuestras huellas, pero no son huellas simples de aquel que tuvo que pisar firme, tampoco para aquel que lo hizo despacio.
Si tan solo vieras un momento lo que es esto, no hubieras tenido duda alguna en quedarte, pero porque quisiste irte, porque no pediste permiso, permiso a este torpe corazón mío.
Nunca me sentí tan egocéntrico como para querer arrastrarte y no dejarte escapar.
Es que aún mi nariz conserva tu aroma, tu luz sigue estando en nuestras cuatro paredes, tu gula dentro de mí.
Los rastros de aquellas sonrisas, se han borrado poco a poco, es que en esta vida no hay tanta sonrisa como tú me enseñaste. Es que te olvidaste de no enseñarme de los dolores fuertes, esos, como si alguien te golpeara tan fuerte, que de la fuerza te tira hacia otro lado.
Se que de alguna forma siempre estas ahí, seguramente que me debes pensar de vez en cuando, es que todos tenemos a alguien que extrañar, seria extraño que no extrañaras.
No se si esta carta será digna de llegar a destino, pues creo que hasta ahí no llega, no saben donde se encuentra el destino jamás encontrado.
Solo quería recordarte, que recuerdo el día en que partiste sin decir ni una sola palabra, que recuerdo las tormentas y los días nublados de aquellos días.
Ayer soñé un sueño bien soñado, nunca creerías lo que soñé, es que estabas en ese sueño, seguramente me dirías estas mintiendo, y puede ser porque estaba despierto cuando vi tu reflejo en mi espejo.
Muchos trenes pasan por estas vías, he tomado algunos que me han llevado por destinos importantes, pero aun no hay ninguno que me lleve a ti. Cuesta llenar una valija cuando sabes que no te iras.
Todos tenemos a alguien que extrañamos, todos, y esto es parte de un te extraño, de un que vuelvas, es que mis brazos reclaman afecto, mis ojos tu mirada, mis labios tus mejillas…
Vuela, cuando el viento calme, una hermosa canción entona nuestras vidas mientras vamos día a día viviendo sin darnos cuenta de cosas inexplicables, pero socialmente obligadas a aceptarse.
Ni Principio, Ni Final
No hay comentarios:
Publicar un comentario