26.10.19

Nadie dijo que sería fácil.


Hola.
¿Cómo estás?
Hace tiempo que te tengo abandonado en pensamientos, pero a veces es más fácil no buscar en los retoños, aunque ellos siempre se ingenian para aparecer en lo cotidiano, aunque no encontremos explicación consciente. Escribir se me ha hecho dificultoso porque a veces la vida termina absorbiendo momentos en que uno puede consultar con uno mismo. Me molesta no poder conectarme conmigo, es una práctica que todo humano debería hacer. Ojalá viviera todos los días como si fuera el último, pero viejo, no puedo. Entonces vuelvo a lo cotidiano que es lo que a ti no te gustaba y que yo termine heredando; la misma insatisfacción.
Es extraño escribir algo que nunca vas a leer, pero vos hacías lo mismo en ese cuaderno que siempre quise saber que escribías, sospecho que era poesía, no podría ser otra cosa.
No puedo mentirme, te he superado en algunos aspectos, pero bien sabes que en otros no. A veces quisiera volver al inicio, pero en esta perdidas y ausencias, también gane muchas cosas. Sigo siendo malo para muchas cosas, pero juro que trato de modificarlas día a día. Hay otras que parece que soy bueno según dicen y me llena de alegría el alma.
En estas perdidas y ausencias me encontré con una profesión que me ayudo a entenderte, a aceptarte, pero no a justificarte.
Aquí un año más … cada vez más lejos, pero feliz a mi manera.
Ojalá seas eterno en mi memoria.
Tu hijo.