La pregunta surge siempre al terminar un ciclo, este año
lo es y lo han sido todos aquellos que dejamos atrás. La locura que no es que
solo pasan los años, sino que nos estamos volviendo más grandes, y dejamos
algunas posturas, algunos pensamientos y nos volvemos más flexibles a otros,
los problemas empiezan a ser diferentes, más que aquellos tan eternos
conflictos eternos. Crecemos y seguimos aprendiendo más y más y nos volvemos a
sorprender en cada amanecer de cosas nuevas que nunca nos habían sucedido.
Pero no estoy de acuerdo con pasar un año sin haber
dejado una muy buena huella, aunque sea la mínima pero la más acertada.
Estoy cansado de escuchar
de los malos años, no creo que todos sean malos o buenos, sino que
algunos son más intensos y extremistas, pero siempre en el fondo hay luz. Y si habrá
tantas cosas en la vida por festejar, pero sobre todo brindar que seguimos
vivos y que tenemos a nuestro alrededor mucha gente que nos quiere, y el lujo
de no pasar hambre.
Lo más importante en todo este tren 2013 es la gente que
uno encuentra en el camino, que uno no sabe a qué vino, pero sabe que se siente
bien que permanezcan en tu vida.
Tal vez no haya cumplido todos mis sueños y quién sabe si
algún día los cumpliré, lo que sé es que quiero vivir, para sentir, amar,
besar, acariciar, abrazar, y sonreír.
Creo que estoy listo para lo nuevo, los problemas, las peleas,
las lágrimas, pero también los besos robados, los abrazos prestados y el cariño
nuevo de alguien más.
Y hay más en la vida…: “Más de cien palabras, más de cien
motivos para no cortarse de un tajo las venas”
2014








