27.2.18

Te sigo amando


Demore varias tierras para poder llegar a esta, casi infértil, llena de expectativas para que creciera sin saber cuándo podía ser el límite.  De a poco la fuimos fertilizando y teniendo logros que en algún momento fueron metas inconscientes que nos propusimos sin hablarlo.  
Encontramos la paz cuando las antiguas sombras venían a buscarnos, decidiste bailar el vals con mis sombras sin salir perjudicado. Te convertiste en supervisor de ellas y por eso te aprendí amar aun cuando las adversidades aparecían.
Cuando me sentí salvado empecé a ver de forma cómoda las situaciones, me dormí, me quedé sentado sin entregarme completamente. Siempre dicen que hay que guardarse y no entregarse completamente o eso me enseñaron a mí. Pero tal vez me equivoque, nunca nos salvamos, solo aceptamos las formas que se nos presentan la vida.
A veces tengo las mismas ganas de saltar como de que me sostengas.