Demore varias
tierras para poder llegar a esta, casi infértil, llena de expectativas para que
creciera sin saber cuándo podía ser el límite. De a poco la fuimos fertilizando y teniendo
logros que en algún momento fueron metas inconscientes que nos propusimos sin
hablarlo.
Encontramos la paz
cuando las antiguas sombras venían a buscarnos, decidiste bailar el vals con mis
sombras sin salir perjudicado. Te convertiste en supervisor de ellas y por eso
te aprendí amar aun cuando las adversidades aparecían.
Cuando me sentí salvado
empecé a ver de forma cómoda las situaciones, me dormí, me quedé sentado sin
entregarme completamente. Siempre dicen que hay que guardarse y no entregarse
completamente o eso me enseñaron a mí. Pero tal vez me equivoque, nunca nos salvamos,
solo aceptamos las formas que se nos presentan la vida.
A veces tengo las
mismas ganas de saltar como de que me sostengas.