4.9.11

No me considero loco, me considero despierto


Niego todo aquello que esta por fuera de mí, pero no tanto como puedo quererlo hacer, a veces somos dueños de nuestro propio “boicot”, pero seguiré caminando como siempre lo he hecho, como diría mi amiga Ana, para atrás ni para impulso. Cuanta falta hacen a veces (casi siempre) esas palabras de aliento de esas personas que uno ama tanto. Te amo Ana.
Todos somos un hermoso personaje en esta novela, pero no es una novela como esas que siempre se arrastran y el final termina siendo con pan y dulce, creo que algunos deberían tomar decisiones en su vida y no dejar que otras personas escriban por nosotros, es mejor dejar huellas que nunca haber dejado tales huellas por esos caminos encontrados, o desencontrados, pero que importa cuando solo caminamos.
Mire en el vidrio, estaba muy húmedo, recién había salido de bañarme, pero me bañe por dentro, quise purificar todo lo de adentro, pero a veces es necesario varias duchas, espere a que todo el calefón se agote, y deje que el agua fría moje mi piel, luego dije debo escribirlo, es tonto, suena tonto lo que diré pero tengo que escribirlo. No soy la clase de persona que va a cargar la culpa de Adán, no ese no seré yo, no quiero vivir en este mundo ordinario siendo un ordinario mas, tener que día a día llevar las cosas en orden, no quiero el orden, no seré un enfermo de esta sociedad, me niego a ser ordinario en mis palabras, me niego dejar de pensar por mí mismo, me niego a no sentir, me niego a tener que seguir una regla injusta.
No quiero que los problemas suenen mis problemas, aunque debo seguir ciertos compromisos no los quiero, de alguna forma mi niño adentro grita, no se si grita libertad, o BASTA!
Pienso un poco más, escucho un poco de música, me genera una sensación voladora, de querer cantarla, más bien gritarla.
Tal vez sea la especie rara, se siente bien, a veces es incomodo, no todo lo que veo lo veo, no todo lo que toco lo siento, tal vez este destinado a sentir sin sentir. ¿Fea sensación? Lo es, pero cuanto de nosotros ¿sentimos sin sentir?
A veces deberíamos callarnos más la boca, no dejar escapar palabras, pero sería algo contradictorio en mí, yo no escapo yo me voy, pero no corriendo, me voy lento, por si alguien se anima a alcanzarme.
A veces estamos en diferente estantes, somos muñecos, algunos de plástico otros de peluche, solo sonreímos, pero algún muñeco seguro de fábrica no sonríe.
No todos vinimos a buscar lo mismo, no todos estamos para lo mismo, no todos tiene la capacidad de mejorar, no todos pueden salir de sus pozos, de alguna forma siempre salí de ellos, no me gustan los pozos, no, no los quiero. Estos son oscuros y fríos valiente de quien puede permanecer ahí, o cobarde del que no sale de ellos. No soy mejor que nadie, ni que vos, ni ustedes, solo trato de vivir día a día con lo mío, mis problemas, mis pasiones, mi locura.
No me considero loco, me considero despierto.




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